|
|
Colombia: hacienda que perteneció a Pablo Escobar será convertida en hotel
|
La hacienda Nápoles, la extravagante finca-zoológico de 1.805 hectáreas donde Pablo Escobar, jefe del cártel de Medellín, deleitó a sus invitados con lujos desmedidos y que incluía establos, piscinas, doce lagos, río propio y hasta una plaza de toros y una pista aérea, acoge actualmente un parque temático y para el 2011 también ofrecerá un hotel.
Hasta hace cinco años, en la hacienda seguían intactas las leyendas de derroches, desmanes y extravagancias de los jefes del narcotráfico. Todo lo demás estaba en ruinas. El pequeño avión bimotor con que Escobar envió su primer cargamento de cocaína a Estados Unidos, colocado a la entrada de la hacienda, había desaparecido; sus lujosos autos de colección estaban invadidos por el óxido y la casa en ruinas.
Campesinos y foráneos no se atrevían a entrar de día por temor a represalias, mientras que en la noche buscadores de fortuna llegaban hasta la hacienda, localizada en el noroeste del país, para buscar canecas enterradas con dólares y joyas que, según la creencia popular, abundan en las entrañas de la finca.
Escobar, el mayor narcotraficante del mundo, quien llegó a ser catalogado por la revista Forbes como uno de los diez hombres más adinerados del planeta en la década del 90, fue abatido por la Policía en diciembre de 1993. Después de su muerte, la hacienda pasó a manos del Estado y la mayoría de ejemplares de animales exóticos que Escobar ordenó traer de África murió de hambre y el emporio con establos, piscinas, doce lagos, río propio y hasta una plaza de toros se vino a pique.
Como el mantenimiento de la hacienda era muy costoso para el estado colombiano, se decidió entregar el terreno al municipio, que decidió la construcción del parque temático. Hoy, recibe unos 50.000 visitantes al año y sus administradores esperan lleguen al medio millón en el mediano plazo. Quienes lo visitan pueden realizar un recorrido en el que se les cuenta de la vida del “capo de capos”.
El paseo incluye visita al lago donde habitan 18 hipopótamos, cabalgatas y caminatas por senderos bautizados por sus organizadores con el sugestivo nombre de “rutas de fuga” y visita a la casa en ruinas de Escobar, en cuyas paredes se exhiben fotos del capo y en especial de los atentados y asesinatos que ordenó.
Fuente: Caribbean News Digital
|
|
|