Desde hacía tiempo que venía recibiendo por correo información de viajes de mi agencia de viajes. Hasta que un día me decidí y me dirigí a sus oficinas en Rosario. Las empleadas, de muy buen trato y educación, me informaron de una breve excursión a la tierra de los vinos (Mendoza) y no dudé. En noviembre de 2009 hice el viaje y no dudo en calificar la experiencia de "excelente".
Viajé en "Cata Internacional", un ómnibus muy confortable que arrancó desde Rosario en horario y llegó a Mendoza a la hora establecida. Apenas pisé suelo mendocino una empleada de la empresa encargada de organizar las excursiones me explicó todo lo que haría durante mi residencia en Mendoza. Inmediatamente
después me condujeron al hostel donde estuve muy cómodo.
Por la tarde del mismo día de mi arribo comenzó la primera excursión, que no es otra que la clásica visita a la ciudad. Recorrimos la Mendoza antigua, la Mendoza política (la Casa de gobierno, por ejemplo) y el majestuoso Parque General San Martín, cuya culminación es el fantástico Cerro de la Gloria.
Al día siguiente hicimos la excursión hasta "Las Cuevas", en la alta montaña. La época del año ayudó mucho para que pudiéramos arribar sin problemas. El cielo despejado y la agradable temperatura ayudaron muchísimo para que la experiencia fuera maravillosa. Lo más hermoso del recorrido fue, a mi entender, el "Puente del Inca", increíble obra de la naturaleza.
En la última jornada del viaje, hicimos por la mañana los Caracoles de Villavicencio y, por la tarde, la clásica visita a las bodegas.
Todo salió perfecto. No hubo problema alguno. La guía se comportó con total corrección, siempre dispuesta a aclarar cualquier duda que se nos presentara. Los miembros del grupo también se comportaron como correspondía. La nota saliente la dieron dos turistas canadienses: su olor era insoportable.
El último domingo de noviembre tomé el ómnibus de "Cata Internacional" que partió de la terminal a las 20 horas. Llegó a Rosario al día siguiente sin retraso alguno.
Mi experiencia con ellos fue altamente positiva. Quien aún no haya utilizado sus servicios, no lo dude en hacerlo. No saldrá defraudado.